¿Difundir o publicar?

La investigación no es un secreto

Piden más apertura para la divulgación de experimentos

CAMBRIDGE, Massachusetts (The Boston Globe).— Barry Canton, ingeniero biológico de 28 años del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), subió datos de sus investigaciones, en pocas palabras su propuesta de tesis, e ideas originales de sus trabajos a una página en internet para que todos los que quisieran los pudieran ver.

Para los jóvenes tan dados a la apertura que brinda vivir en un mundo en línea esto no es gran cosa, pero para el mundo de la ciencia, en el que los ascensos, un buen trabajo y la fortuna dependen de publicar en revistas de reconocido prestigio, obtener financiamiento competitivo y lograr patentes por algún descubrimiento, ésa es una decisión potencialmente destructiva.

Para muchos científicos permitir que una idea o un trabajo sin terminar quede a la vista de todos está tan fuera de lugar como dejar la tarjeta de débito y el NIP en un cajero automático.

Canton forma parte de una insurgencia pacífica en la ciencia que comienza a pedir más apertura como práctica que siga comunicando descubrimientos de vanguardia de la misma manera que se ha hecho desde que Benjamin Franklin experimentaba con los rayos.

Por lo general, un artículo se publica en una revista especializada después de ser revisado por profesionales con más experiencia para asegurarse de que los métodos y conclusiones sean de calidad, un proceso que puede necesitar varios meses.

“Somos una generación que espera que toda la información se reduzca a las búsquedas en Google”, dice Canton. “Google no es sólo una herramienta excelente para buscar, sino además una manera de publicarse de inmediato. Apenas ocurre, el vídeo ya está en YouTube y en todos los blogs. El viejo modelo se antoja fuera de lugar cuando uno está acostumbrado a la información instantánea”.

La apertura siempre ha sido parte integral de la ciencia y los expertos presentan sus descubrimientos en revistas o conferencias. Sin embargo, el movimiento de la ciencia abierta, en la que muchos de sus líderes son del área de Boston, alienta a los especialistas a compartir sus técnicas, e incluso trabajos, mucho antes de que estén listos para ofrecer resultados, en una etapa en la que apenas están aclarando dudas, realizando experimentos y analizando datos.

En ese tipo de foros el conocimiento de la mayoría podría ser el ingrediente perfecto para la última combinación o revisión. Además, dicen, la información científica debe estar disponible sin tener que pagar las altas cuotas que cobra la mayoría de las revistas especializadas.

Se trata de un intento por llevar al laboratorio el tipo de cambio revolucionario y tajante que internet llevó a las industrias de la música y los medios de comunicación. La idea es que abrir la ciencia puede acelerar los descubrimientos, incrementar la colaboración y transformar el campo de una manera que nunca antes se había visto.

Mejor igual Del otro lado está la gente que ve los beneficios del status quo. Durante siglos, los descubrimientos científicos ocurrieron a paso sostenido sin ayuda de herramientas de vanguardia. Las revistas publicaban artículos que se habían sometido al escrutinio de los mejores especialistas, con lo cual se aseguraba que ninguna investigación mal llevada confundiera a otros científicos y al público en general.

Los científicos que abogan por la apertura podrían correr grave riesgo al proporcionar a un laboratorio de la competencia datos para su provecho.

“A lo mejor alguien descubrió algo interesante en los genes y no quiere decirle a nadie por qué es interesante”, opina Michael Laub, profesor de Biología en el MIT. Laub afirma que en su laboratorio no se guardan las investigaciones como si fueran secretos de estado, pero no ve bien subir todos los detalles del trabajo de alguien porque “de ninguna manera me gustaría que a mis estudiantes se los copiaran”.

1 Respuesta por mucho »

  1. 1

    adrianaqi escribió,

    La verdad como investigador es algo difícil decidir si dar a conocer tu investigación y tus avances conforme los vas obteniendo, o esperas a que tome forma y lo publicas después en una revista. Desde mi punto de vista, deberíamos divulgarlo, sí, pero ya que la hayas concluido. Si quieres obtener éxito hay que ser un poco egoístas con el trabajo que hacemos, pero ya que tengas algo definitivo hay que darlo a conocer a la comunidad científica, en especial a los estudiantes que no tenemos los recursos para estar inscritos en la American Chemical Society y queremos saber lo último en avances de la ciencia.


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